Algunos puntos a tener en cuenta antes de emprender tu negocio en Internet

 Los negocios en Internet resultan cada vez más atractivos por dos razones principalmente. Primero, son  una de las mejores formas de llegar a cierta clientela objetiva, y en segundo lugar, requieren muy poca inversión de entrada. Estos dos principios inspiran a muchos emprendedores principiantes aficionados al mundo virtual. Entre ellos, hay los que prefieren no embarcarse a ciegas en una iniciativa costosa y sin garantías de rentabilidad que suele ser el negocio clásico.

 

Lanzar un negocio en Internet es indudablemente algo muy tentativo. Sin embargo, hay que tener en cuenta una serie de puntos importantes antes desarrollar la tienda virtual o página web del futuro negocio. En este artículo te explicamos cuáles son los pasos básicos a seguir para montar tu propio comercio electrónico.

1. Decidir si te conviene trabajar como autónomo o registrar tu propia empresa.

Ambas formas legales tienen sus ventajas y desventajas, y aquí te presentamos los puntos más importantes a considerar a la hora de tomar la decisión.

  • Darte de alta como autónomo supone menos papeleo y una contabilidad más sencilla.
  • Tener una empresa te dará más seguridad si algo va mal. Tu patrimonio estará protegido.
  • Los impuestos que pagas como autónomo dependerán de tus resultados financieros.
  • Una empresa, sin embargo, siempre se gravará con una tasa fija, o Impuesto de Sociedades (30% en España, 17.5 o 30% en México, 35% en Argentina).

 2. Obligaciones fiscales y Seguridad Social

Este paso se aplica a cualquier persona que realice una actividad lucrativa. Digamos que has optado por hacerte autónomo. En este caso, la ley ha previsto una serie de pasos legales a seguir, siendo el más importante de ellos darte de alta en IAE (Impuesto de Actividades Económicas). Además, como trabajador por cuenta propia tendrás que registrarte en el Régimen Especial de Autónomos de la Seguridad Social. La buena noticia aquí es que todos los trámites pueden ser realizados a través de Internet, lo que alivia en gran medida todo el proceso.

3. Internet tiene sus propias reglas

Cualquier negocio online debe cumplir con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico en España y sus respectivas alternativas en América (Ley de Comercio Electrónico en México y Chile). Esto implica que debes reservar un apartado de tu web para los llamados “Términos y condiciones” donde explicarás cuál es el propósito de tu negocio y proveerás información básica sobre tu denominación, datos de inscripción de registro, correo electrónico, etc.

Otro factor a tener en cuenta es la Ley de Protección de datos de Carácter Personal. Si tu negocio se dedica a la venta de productos a través de Internet, tendrás que registrarte en la Agencia de Protección de Datos. Esto se debe a que cada vez que un cliente hace un pedido desde tu web, tendrá que dejar sus datos personales protegidos por esta ley: nombre, dirección, número de teléfono.

Si piensas promover tu página web con una campaña publicitaria por e-mail, considera las disposiciones legales que regulan ese tipo de actividades. En otras palabras, evita enviar mensajes de contenido ‘spam’ e incluye una línea en tu boletín para advertir a los destinatarios que pueden darse de baja en cualquier momento.

No parece tan difícil, ¿verdad? Si ya has montado tu negocio en Internet, comparte tu experiencia con nosotros. Y si no, ¡te deseamos mucha suerte!